
La tecnología debería estar a su servicio.
La sonrisa de un garzón al recibirte en la puerta.
Un foodtruck con la calidad de un restaurante 5 estrellas.
La atención al detalle de un buen cocinero.
Ese postre riquísimo que te prepara tu abuela.
Nada de eso lo hace un software. Todo eso lo hacen personas.
La comanda que se perdió entre el salón y la cocina.
El garzón mirando una pantalla en vez de mirar al cliente.
El cocinero adivinando qué plato entra primero.
El dueño cuadrando caja a las 1:00 de la mañana.
Ese desorden no es parte del oficio.
Estás usando el método incorrecto.
Hazlo genial.
Un local genial no es el que tiene la tecnología más avanzada. Es el que atiende con calidez y cocina con oficio. Eso no lo automatiza nadie, y tampoco queremos que nadie lo automatice.
Nosotros nos encargamos del caos; tú te encargas de hacerlo genial.
ResTable se está construyendo desde Ensenada (Puerto Varas). Estas personas geniales pusieron su cariño en nuestro camino y nos ayudan a hacer lo que amamos.
Diseñó el logotipo de ResTable; le quedó genial.
Usamos sus fotografías en nuestra web.
Sebastián Acuña
Programó con nosotros cuando ResTable todavía era una idea.
Nuestro fundador. Escribe el código fuente de ResTable (casi) todos los días.
No tenemos vacantes formales ni un proceso de siete etapas. Si te mueve la idea de que la gastronomía sea genial para todos —el que cocina, el que atiende y el que se sienta a la mesa— escríbenos.